Alberto Herranz analiza los valles de hidrogeno en Europa en el proyecto HiWHyV.

La paradoja escandinava: Suecia ensaya el primer ecosistema total de hidrógeno para romper la dependencia fósil

La carrera europea por la autonomía energética y la neutralidad climática acaba de fijar un nuevo hito en el norte de Europa. El proyecto HiWHyV ha iniciado su andadura estratégica para demostrar, por primera vez y a escala real, el funcionamiento simultáneo de todo un ecosistema de hidrógeno renovable: desde su generación limpia hasta su distribución logística y aplicación final en sectores industriales críticos.

A diferencia de las iniciativas fragmentadas, HiWHyV destaca por su enfoque sistémico. En un contexto global marcado por la vulnerabilidad de las cadenas de suministro y la volatilidad de los combustibles fósiles importados, este consorcio internacional postula el hidrógeno verde no solo como una alternativa de descarbonización, sino como un pilar fundamental para la resiliencia y competitividad económica del continente.

Una alianza transeuropea con impacto regional

El despliegue de HiWHyV cuenta con el respaldo de una robusta estructura financiera y de cooperación. El proyecto, que cuenta con una duración prevista de seis años, reúne a más de 40 socios estratégicos entre empresas privadas, regiones, organismos públicos e institutos de investigación. La iniciativa está respaldada por una inyección económica de casi 20 millones de euros cofinanciados por la Clean Hydrogen Partnership (CHP) y el programa marco Horizon Europe.

El objetivo cuantitativo es ambicioso y nítido: alcanzar una capacidad de producción de 4.000 toneladas de hidrógeno renovable al año para 2030. Sin embargo, el verdadero valor añadido del proyecto radica en su diversificación funcional. El vector energético producido no se limitará a un único uso, sino que impulsará de forma simultánea aplicaciones reales de alto impacto, que abarcan desde el desarrollo de combustibles sostenibles para el transporte marítimo hasta la fabricación de fertilizantes de baja huella de carbono para el sector agroalimentario.

La arquitectura de los nueve nodos

Geográficamente, el proyecto se articula en una red de nueve nodos estratégicos ubicados a lo largo del territorio sueco, con especial concentración en la Costa Alta (norte) y la Costa Oeste (sur). Estas ubicaciones operan de manera cohesionada para conformar un valle integrado regional, demostrando la viabilidad técnica y comercial del modelo a gran escala.

Además de su impacto directo en la dinamización industrial y la creación de empleo especializado en las regiones suecas, HiWHyV integra a organizaciones de diversos puntos de Europa. El propósito final de esta estructura distribuida es la transferencia de conocimiento: los modelos de éxito validados en los nodos escandinavos servirán de matriz para su réplica en otros vectores y valles de hidrógeno del sur y centro de Europa, consolidando una red interconectada de conocimiento e infraestructura energética limpia.

Entrevista | Alberto Herranz, técnico de Consultoría y Formación en la Fundación Hidrógeno Aragón

Detrás de la arquitectura técnica que conecta los nodos escandinavos con el resto del continente se encuentra el equipo de la Fundación Hidrógeno Aragón. Hablamos con Alberto Herranz, técnico de Consultoría y Formación de la entidad, para desgranar el alcance de la participación aragonesa en este hito europeo y los retos de la replicabilidad tecnológica.

Desde la perspectiva técnica, ¿por qué es tan relevante la puesta en marcha de un proyecto como HiWHyV?

«HiWHyV es un valle de hidrógeno a gran escala, lo que significa una magnitud sin precedentes tanto en términos de demanda como de consumo, así como en el número de localizaciones en las que se desarrolla de forma simultánea. Lo que es de especial relevancia en este caso es la coexistencia de dos grandes hubs claramente diferenciados: la costa alta y la costa oeste de Suecia. Presentan particularidades muy marcadas y complementarias; una definida por la oportunidad de generación masiva de hidrógeno verde y la otra por una altísima intensidad industrial».

Lograda la viabilidad en Suecia, ¿en qué escenarios o territorios se pueden aplicar las lecciones extraídas?

«El escenario que se presenta con estas dos zonas tan diferenciadas —con sectores económicos muy distintos y una necesidad urgente de descarbonización— es perfectamente replicable a otros tantos territorios a lo largo de Europa. Por lo tanto, teniendo en cuenta la escala del proyecto, HiWHyV sentará un precedente muy sólido para poder exportar este modelo exacto de descarbonización a través del hidrógeno a otras regiones europeas».

La Fundación Hidrógeno Aragón asume un papel protagonista en este engranaje. ¿Cuál es exactamente vuestro rol en el consorcio?

«Desde la fundación, como líderes de los paquetes de trabajo WP17 y WP18, coordinaremos todas las actividades de replicación del proyecto a escala continental. Esto incluye tanto el diseño y desarrollo de las herramientas técnicas necesarias como la ejecución de los propios estudios de replicación del valle hacia otras regiones de la Unión Europea».

¿Qué valor diferencial aporta la experiencia de la fundación para que se os haya confiado esta responsabilidad estratégica?

«Nuestra participación previa en diez valles de hidrógeno financiados por la Clean Hydrogen Partnership nos otorga una experiencia y un bagaje muy valiosos de los que extraer múltiples lecciones aprendidas. Además, este conocimiento acumulado nos ha permitido incorporarnos al proyecto con la herramienta de simulación HTP Tool en un estado de desarrollo muy avanzado. Esta plataforma ya está alimentada con experiencias reales obtenidas a lo largo de toda la cadena de valor en territorios y escenarios energéticos muy diversos».

Con este potencial técnico, ¿Cuáles son los objetivos prioritarios que os habéis marcado dentro de HiWHyV?

«Como líderes de la estrategia de replicación y con especial énfasis en la evolución de la HTP Tool, nuestro principal objetivo es ofrecer estudios tecnoeconómicos avanzados y detallados. Queremos facilitar que la transición a nuevos territorios sea un proceso muy accesible, transfiriendo directamente el conocimiento y la experiencia operativa que se extraigan de un macroproyecto como es HiWHyV».

A nivel personal y científico, ¿Qué supone formar parte de una iniciativa de estas dimensiones?

«La oportunidad de participar activamente desde la propia escritura de la convocatoria en un proyecto de esta magnitud, y con el grado de implicación institucional que hemos comprometido, es realmente ilusionante. Además, en el plano personal, esta experiencia se ve alimentada por la previsión de realizar mi tesis doctoral (PhD) en el marco de este proyecto. Esto intensificará de forma notable nuestro valor añadido de transferencia tecnológica hacia la fundación, aportando una perspectiva académica y de investigación adicional».

Hacia una red de valles interconectados

El arranque de HiWHyV no es un hecho aislado en el mapa de la transición energética. Representa el primer paso de un diseño metodológico que busca demostrar que los ecosistemas de hidrógeno no solo son viables sobre el papel de los despachos de Bruselas, sino también en el terreno, enfrentándose a las complejidades de la oferta y la demanda de la industria pesada y el transporte soberano.

Con la implicación estratégica de la Fundación Hidrógeno Aragón en la dirección de la replicabilidad europea, el proyecto tiende un puente directo entre el potencial de generación escandinavo y las capacidades de los nodos industriales del sur de Europa. La transferencia de conocimiento, respaldada por herramientas avanzadas de simulación y la futura investigación académica ligada al proyecto, asegura que las lecciones aprendidas en los fríos entornos del Báltico sirvan para encender los motores de la descarbonización en todo el continente. Europa no solo financia tecnología; está construyendo su propia red de seguridad energética.

Sobre el proyecto HiWHyV: Iniciativa cofinanciada por la Clean Hydrogen Partnership y el programa Horizonte Europa de la Unión Europea. Cuenta con una duración de seis años (2026-2032) y un consorcio de más de 40 socios internacionales enfocados en el despliegue de valles de hidrógeno integrados a gran escala.