La Fundación Hidrógeno Aragón impulsa el papel estratégico energético de los Data Centers
Zaragoza se ha consolidado hoy como el epicentro del debate tecnológico y energético nacional con la celebración de RENMAD Data Centers 2026. En este encuentro de referencia, la Fundación Hidrógeno Aragón (FHa) ha participado activamente para analizar los retos de sostenibilidad y eficiencia que definirán la próxima generación de infraestructuras digitales en España.
Hacia un modelo de nodo energético estratégico
El Director Gerente de la FHa, José María Santa Bárbara, lideró como moderador la mesa redonda titulada “Del consumidor pasivo al activo estratégico: el almacenamiento como clave del data center flexible”. El debate puso el foco en la necesidad de que los centros de datos evolucionen desde un rol meramente consumidor hacia un papel activo y dinámico dentro del sistema eléctrico.
Durante la sesión, se analizaron cuatro ejes fundamentales para esta transformación:
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Flexibilidad y Mercados: Cómo el almacenamiento convierte a los centros en nodos capaces de participar en servicios de red y mercados de capacidad.
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Marco Regulatorio: El impacto crítico de los hitos regulatorios —permisos, acceso y conexión— en la viabilidad de nuevas instalaciones.
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Modelos Técnicos-Económicos: La apuesta por el autoconsumo, la adicionalidad y la desconexión flexible para actuar como activos del sistema.
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Resiliencia Energética: El uso de baterías como motor de ingresos y facilitador de la integración de energías renovables.
Arquitecturas híbridas y economía circular térmica
Uno de los puntos más destacados por la Fundación fue la transición hacia arquitecturas energéticas híbridas. Según se expuso en el encuentro, el futuro de los centros de datos pasa por combinar diversas tecnologías de respaldo y gestión:
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Baterías de gran escala para la gestión inmediata de picos de demanda.
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Turbinas de gas alimentadas con biometano, capaces de asegurar la operación en periodos prolongados de carga.
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Sistemas tradicionales de respaldo plenamente integrados en una operación coordinada y eficiente.
Además, el debate trascendió lo eléctrico para abordar la eficiencia térmica. La FHa subrayó la importancia de la valorización del calor residual de refrigeración. Este excedente puede ser convertido en electricidad o, de forma más inmediata, integrarse en redes urbanas e industriales de calefacción. Este enfoque, alineado con las iniciativas de Smart Cities, permite reducir el consumo energético de terceros y mejorar la sostenibilidad global del ecosistema urbano.
Un compromiso con la innovación
La principal conclusión de la jornada en Zaragoza es clara: los centros de datos deben ser actores clave de la transición energética. Su capacidad para generar, almacenar y redistribuir energía los sitúa como piezas esenciales para la estabilidad de las redes eléctricas y térmicas.
La Fundación Hidrógeno Aragón reafirma así su compromiso con el impulso de soluciones híbridas y sostenibles, asegurando que el crecimiento digital de la región sea coherente con los objetivos de descarbonización y eficiencia energética del siglo XXI.
